sábado, 2 de enero de 2010

Juego

Poseía la Poesía, o más bien creía poseerla. Indulgente, compasiva, ella le seguía el juego: Se sabía imposeíble pero amaba su insensatez.

3 comentarios:

Esteban Dublín dijo...

Hermoso.

DANIEL SÁNCHEZ BONET dijo...

vaya jueguecito de palabras.

me gustó mucho.

Martín dijo...

Me encantó! Casi podría ser un lindísimo trabalenguas. Felicitaciones