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lunes, 15 de noviembre de 2010

Sonidos


En la palabra cántaro el agua se vuelve música...

domingo, 21 de febrero de 2010

Amor eterno

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Por años le huyó, convencido de que ese amor terminaría destruyéndolo. Le espantaba su mirada gris, los labios de ceniza, el cuerpo de humo habituado al frío y al silencio; odiaba su fidelidad perruna, su presencia insistente y callada. Pero, con cada fracaso, su sombra fantasmal volvía para recordarle, sin palabras, que le pertenecía para siempre.
Y por fin, vencido, se abrazó a su soledad.

Sin ella

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Siempre había creído en sus promesas, aunque la realidad se empeñase a diario en desmentirlas. Le tomó una vida aceptar su falsedad. Y fue entonces que, harto de mentiras, estranguló a su esperanza... Ahora, no sabe cómo seguir respirando sin ella…

lunes, 15 de febrero de 2010

Extraviados en el mundo de ensueño de Olga A. de Linares


Desde el nacimiento del Minificcionario, Olga nos ha deleitado con sus fabulosas letras, llenas de ese encanto indiscutible que la caracteriza.
Leer a Olga es trasladarse suavemente al mundo infinito de la dulce fantasía. Sus minificciones tienen una tenue tonalidad de magia y fascinación. Escoger sólo algunos de sus textos ha resultado tarea difícil, pues no se puede dejar de volar con todos sus escritos.
He aquí una pequeña dosis, una muestra, para endulzarnos el paladar... 
Nota y selección de Javier López & Oriana Pickmann


Hambre
Se alimentaba de esperanzas. Murió de inanición.

Monstruosidades V
El pequeño monstruo no podía dormir. Estaba seguro de que debajo de su cama acechaba uno de esos espantosos humanos.

Notas
Sobre el pentagrama del cableado, los pájaros traman sus sinfonías.

Asuntos temporales
Era un alma que vivía pendiente del tiempo: un almanaque.

Para siempre
El único amor eterno es el amor propio.

Diferencias irreconciliables
El romance entre el fantasma y la sombra resultó inviable: ella solo podía vivir en la luz, mientras que la existencia de él dependía de la oscuridad.

Ciudades
Todas las noches se sueña deambulando por una ciudad geométrica, donde una luz de azufre recorta oscuridades. A la mañana, presumiblemente despierta, otra ciudad de pesadilla devora sus sueños.

Viejo que fuma
En un rincón de la taberna hay un viejo con su pipa. En cada pitada lo veo esfumarse, contagiado de humo, hasta que, poco a poco, desaparece.

Caída
Que se le cayera el alma al piso motivó aquel fatal tropiezo.

Desfasaje
Al releer las viejas cartas, volvieron a enamorarse. Pero de las personas que habían sido entonces.

Trascendencia I
Todos los papeles miraban con respeto al reciclado. Era una prueba contundente de reencarnación.

Imagen: El Circo de Georges Pierre Seurat

martes, 9 de febrero de 2010

Máscaras

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¡Carnaval, carnaval!
Al grito todos nos colocamos las máscaras, nadie puede ver la propia, como siempre sucede.
Esta vez, es fácil adivinar el rostro ajeno tras los antifaces, tras los simulacros.
Reímos, captando de inmediato el ridículo que no nos pertenece, ilusionados con la idea de que, en el reparto, el azar nos deparó una suerte más digna. Pero el azar no tiene esas delicadezas, y es muy probable que la nuestra sea la más grotesca.
Alguien pide auxilio, la máscara, impávida en su muerta blancura, la asfixia. Antes de que logre su cometido la arrancamos, dejando inerme el rostro desnudo que, de inmediato, reclama el cobijo de otra.
Algunas se resisten a favorecer ocultamientos, pero al cabo resulta inevitable hallar la que mejor se ajusta a cada uno.
Llega la hora de las palabras. Cada quien las caza, como a oscuras liebres en un bosque aún más oscuro, y se enmascara revelándolas. Curvas y líneas se suceden, diciendo, no diciendo, mostrando, no mostrando.
Punto final. Es el momento de descubrirse.
No es posible partir con ellas, no hay negativa que valga.
Lo intento. Imposible. La máscara se funde a mi rostro verdadero (ya olvidado), lo reemplaza. Deberé ir por el mundo con esta faz que ignoro, y evitar todo espejo que señale su falsedad —o su verdad—, ambas igualmente irremediables.

lunes, 3 de agosto de 2009

Demasiado tiempo...

Cuando despertó, tanto él como el dinosaurio, igualmente fosilizados, compartían una vitrina en el Museo de Ciencias Naturales.

Destino


El destino es un gran gato de Cheshire, tan elusivo e impredecible como el que encontró Alicia en su viaje. El problema es que frente a él no somos niños, sino ratones.

lunes, 13 de julio de 2009

Vuelo



La hoja vio el vuelo de una mariposa y se sintió ala. El otoño la autorizó a emprender viaje, y aunque su vuelo fue demasiado corto, le bastó para conocer la libertad.

lunes, 8 de junio de 2009

Miradas II

Cuando nadie nos mira ¿cómo podemos saber que existimos?

Miradas I

Se buscaba en las miradas ajenas para estar seguro de que aún existía.

Amor ciego

A base de ilusiones y cegueras, construyó una imagen perfecta de su amado. Pero él la estranguló a fuerza de realidades.

Salud pública

Se ha observado que mendigos y menesterosos provocan repentinos ataques de ceguera en la población; afortunadamente, el síndrome desaparece en cuanto los afectados establecen una saludable distancia con esos portadores crónicos de miseria.

Distracción



Tanto tiempo pasó cerrando los ojos a la realidad, que nunca supo cuándo se había quedado ciego.

viernes, 1 de mayo de 2009

Punto de vista

La Luna está convencida de que la Tierra es su satélite. Y extraña la época en que no lo infestaba la ruidosa plaga humana. Pero no pierde las esperanzas.

Sorpresa

Al llegar al lado oscuro de la Luna, los astronautas recordaron aquello de que nuestro satélite era de queso. Era cierto.
Y la enorme rata que lo roía no estaba dispuesta a compartirlo.

Similitudes

Desde la pantalla, los actores, aburridos de reproducir siempre las mismas cosas, espían a los espectadores. Esperan que ellos les brinden algo de diversión.
Desolados, descubren que también están forzados a repetir un libreto.

lunes, 2 de febrero de 2009

Destiempo



Se preparó para el futuro que, cuando niño, le habían prometido. Por desgracia, cuando el futuro llegó, él ya no tenía más tiempo.

Conjugación

Yo temo. Tú lloras. Él odia. Ella incita. Nosotros huimos. Vosotros delatáis. Ellos matan.

viernes, 30 de enero de 2009

Solipsismo

Le dijeron que no podría dejar su huella, que ya todo estaba hecho. Meditó largamente esas palabras. Luego, buscó la trama de la realidad.
Y comenzó a deshacerla.

Viejo que fuma



En un rincón de la taberna hay un viejo con su pipa. En cada pitada lo veo esfumarse, contagiado de humo, hasta que, poco a poco, desaparece.