martes, 11 de mayo de 2010

Libre así

No padezco el confinamiento. De hecho, si concedo deseos es sólo a cambio de que me dejen en paz, en mi lámpara, viendo la maravillosa TV.

3 comentarios:

Anonima Mente dijo...

Bravo por tu genio, y gracias por seguir la rueda...ahora te enlazo en un comentario.

Torcuato dijo...

Genio enfermo de televisitis je,je

un dijo...

Un relato genial.