jueves, 25 de febrero de 2010

Juegos malabares

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Nuestros amigos y compañeros de Difícil de Juglar nos invitaron a componer minificciones en las que la única regla era que no había reglas. Entretenernos con las palabras, con sus matices, con sus significados, juglar con ellas en este ejersucio que nos ha divertido a todos. Los llamamos "Píos Impíos", y ahora podéis contribuir a esta lista dejando vuestros malabares como comentarios.

Y para comenzar con estas minificciones impías...

Tania Hernández

Después del largo interrogatorio, el pollito sólo atinó a decir: 'Impío'.

 

Carmen María

¿Por cada moraleja, hay una moracerca?

Si existe un objeto bipolar, ese es la sombrilla.

Mi sapo convertido en príncipe no lograba declarárseme, empezaba a hablarme de amor, pero se iba por las ranas.

Ante el reto, se sintió provocadillo, e inició una campaña en favor de los tentempiés.

La devoradora de hombres se sentía fatal: estaba indigestada.

Cuando los caracoles se asombran, exclaman: ¡Nosotros!
(en coautoría con Álvaro Burgos)

Los caracoles prefieren las historias de paciencia ficción.
(en coautoría con Álvaro Burgos)

Para seguir esta dieta no debo comer palabras entre comillas.

Cuando ven mermadas sus defensas, las claras se baten en retirada.

Práctico
Quiso poner el mundo a mis pies: empezó por los calcetines.

Campanarios
El actor de doblaje que acampa feliz en las islas Canarias.

Los pantalones de campana se doblan, pero no suenan.


Ikal Bamoa

Si el río no suena es que agua llevas en las orejas.

―Es cosa de espulgar ―respondió el meñique hambriento al detective que investigaba la desaparición de un panquecillo dejado a la mano.

Bienaventurados los esquimales, porque de ellos será el reino de los hielos.

La historia de aquella pareja de topos comenzó con una cita a ciegas.

¡No me llames telépata, o te telepateo!

Haikus impíos

Murcielaguito:
¿Se sueñan pesadillas
cabeza abajo?

Hombre de cera
regala serenatas
para finadas.

Las chimeneas
Cantan entusiasmadas
"Cielito Lindo".


Javier López

Desamor en la bodega
El botellín rompió el corazón de la botella, cuando cayó sobre ella.

Brindis 
Los pájaros se embriagan en las copas de los árboles.

Coral
Las baladas son suaves canciones de amor entonadas por ovejas.

Duda razonable
La sombra de la duda es alargada. La causa principal son los palitos de las des.

Traidor
Fue fácil descubrirlo. Judas usaba pintalabios.

Inesperado
Esperaba oír un disparo tras apretar el gatillo. Sólo escuché "miau".

Especulación
El azucarero cobraba un alto precio por ofrecer su dulzor.

Demencial
La locura se apoderó del cura: ya no estaba de acuerdo con los cuerdos.
(En coautoría con Zilniya)


Oriana Pickmann

Peinaron la zona del delito. Pero la zona quedó disconforme.

Las ovejas emitían un balido de alto calibre.

Subía muy lentamente. Era una escalera de caracol.

Nunca viví en el ayer porque siempre viviré en el mañana.

Le quedó todo claro. Moriría de miedo a la oscuridad.

Caminó sin saber adónde iba. No pudo volver porque nunca supo de dónde vino.

El espiral estaba cansado de darle vueltas a las cosas.

Sus interrogantes eran las respuestas.


Zilniya

La grapadora es el único animal que pierde los dientes cuando muerde.

Era muy mono, pero siempre se subía por las ramas.

Si un príncipe te sale rana, no se arregla sólo con un beso.

Aquel tipo era la mar de salado.

El barómetro de satisfacción les hacía saber si la próxima vez tocarían en bar o metro.

Le pregunté al médico qué podía tomar para el estrés. Me dijo: "Tómate un respiro".

A Doña Ana Conde le gustan los culebrones.

Acerca de la cerca que me cerca de cerca.

El carácter del vino viejo se avinagra con el tiempo.

El curso sobre el curso fluvial sigue en curso.

Está claro 
¡Claro! Dijo Clara bien claro en el claro del bosque.
(En coautoría con Ikal Bamoa)

 

Lúdico J. de Atar

Títere inquieto busca quien le meta mano.

Oportuno, o por tunante, siempre tengo a la mano como en un guante.

Soy doctor en letras minúsculas con especialidad en pediatría de vocales débiles.

Listo para un viaje onírico dentro de mi maleta.

Titirito de emoción siguiendo el hilo de tu confesión.



Las ilustraciones muestran fragmentos de los códices de Dresden, Mayas, Borbónicos, Calixtino y Boturini.

8 comentarios:

Tania Hernández Arzaluz dijo...

Después del largo interrogatorio, el pollito sólo atinó a decir: 'Impío'.

Lúdico J. de Atar dijo...

Títere inquieto busca quien le meta mano.

Oportuno, o por tunante, siempre tengo a la mano como en un guante.

Soy doctor en letras minúsculas con especialidad en pediatría de vocales débiles.

Listo para un viaje onírico dentro de mi maleta.

Titirito de emoción siguiendo el hilo de tu confesión.

Javi dijo...

Bienvenidos Tania, Lúdico!
Gracias por vuestra colaboración.
El de Tania muy bueno.
Y fantásticos todos los del títere Lúdico. Sobresaliente tu doctor en letras!!!

Gotzon dijo...

SUEÑOS Y DESPERTARES:

Durmió como un tronco hasta percibir el fragor de la moto-sierra.

Durmió como un lirón aquel invierno, la primavera la pasó en el perchero de la discoteca.

Durmió a pierna suelta toda la noche, por la mañana se colocó de nuevo la prótesis.

Durmió como nunca y despertó, como siempre.

Durmió como nunca, pero no ocurrió como siempre, ese día no despertó.

Se levantó con el pie izquierdo, aún busca el derecho entre las sábanas.

Durmió panza arriba, despertó maullando con las uñas afiladas.

Durmió boca abajo, perdón, quise decir que murió asfixiado por la almohada.

Durmió solo en la tienda de campaña, se despertó con una mini-réplica en su saco de dormir.

Durmió con la almohada en los pies, al despertar fue tremendo el cabezazo con el suelo.

Durmió como un niño, hacía tiempo que no mojaba la cama.

Durmió como un bebe, despertó suplicando chupar teta.

Durmió como una reina, el susto fue apoteósico al ver al rey a su lado con intenciones…

Durmió como la bella durmiente y siguió durmiendo, ningún príncipe la besó jamás.

Durmió como un príncipe, se levantó de un salto y cayó en la charca.

Se durmió al volante, se libró por poco, aún no había arrancado.

Durmió a mi lado, despertó sobre mí, mmmm ¡Que despertar!

Insistió en dormir bajo la luna llena, murió aplastado.

Se quedo dormida al sol, el caníbal lo agradeció.

Se durmió leyendo, al despertar su cara era todo un poema.

Lúdico J. de Atar dijo...

Los juglares somos vagos en exceso, es decir, extravagantes.

Como juglar, toco música de cuerdas, y de no tan cuerdas.

En tiempos de escasez, los caníbales siembran plantas de los pies. (Menos mal que yo no tengo pies).

Zilniya - Microversos - Ecologismo Literario dijo...

A mí también me gustan los de Tania y Lúdico. El pollito es perfecta cabecera de título para la sección, y los píos de Lúdico tienen un estilo característico.

Gracias por tenerme en cuenta!

Zilniya - Microversos - Ecologismo Literario dijo...

¡Buenísimos los tuyos, Gotzon! Tienes que publicarlos en algún sitio todavía más visible, no tienen desperdicio!!! ^O^

carlos de la parra dijo...

Árbol que crece torcido sirve para columpio.

Dále a un hombre un pescado,y comerá una sóla vez.
Enséñalo a pescar y comerá toda la vida.
Dále al mismo hombre la secretaría de pesca,y comerán varias generaciones de sus descendientes.