jueves, 3 de septiembre de 2009

El pozo sin fondo


Fotografía: Photobucket

De pequeño soñaba con descubrir los grandes misterios del mundo. Recordando que una vez siendo niño (en el "fondo" lo seguía siendo) arrojó una piedra al fondo de un oscuro pozo y no llegando a escuchar durante horas y horas el ruido del impacto, dedujo con toda la lógica del mundo que el pozo atravesaría la tierra de cabo a rabo. Siendo un científico célebre y longevo volvió a aquel pozo de su infancia y se preparó para el viaje final de su vida: reposar en el centro de la Tierra.
Daba por supuesto de que el pozo estaría lleno de aire y que la caída no sería tan brusca puesto que una vez que el cuerpo alcanzara una cierta y calculada velocidad terminal, la resistencia del aire le impediría seguir acelerando. La inercia le haría atravesar el punto central del gigantesco túnel terráqueo, superarlo y seguir cayendo (o ascendiendo , pensaba él, si alguien lo intentara desde el Polo Sur). Dedujo además que el punto en el que se detendría para volver a caer hacia el centro del planeta sería cada vez más cercano a éste. Finalmente, estaba convencido de que quedaría en ingrávido y perpetuo reposo en el centro de la Tierra (al menos hasta que a otro iluminado se le ocurriese saltar al pozo). Era su sueño. En las crónicas del lugar hablaron de suicidio… lo cierto es que nunca apareció su cuerpo.

6 comentarios:

Javi dijo...

La ciencia y los sueños se aliaron contigo. Muy buen relato Manuel, magnífico final.

Johan Bush Walls dijo...

Yo digo que estaba senil, porque siendo científico debió haber estado seguro de lo que hacía.

Salú pue.

Manuel dijo...

Gracias Javi, ciertamente me he documentado para el relato.
Johan: tal vez confiamos ciegamente en la ciencia.En la lógica del relato, sí sabía lo que hacía.Era "su sueño". La realidad es distinta. Decía E.A. Poe que "todo lo que vemos o creemos ver no es más que un sueño dentro de otro sueño".
La realidad rebota en las paredes del sueño como la piedra en el fondo pozo.

no comments dijo...

Muy bueno, a veces los grandes descubrimientos se consiguen persiguiendo sueños imposibles.

Un saludo indio

Víctor dijo...

Si se hubiera leído el Viaje al centro de la tierra, de Verne, quizás seguiría con vida. Aunque se habría quedado sin conocer si tiene fondo o no,ese pozo.

Saludos lelos!!!

Oriana P. S. dijo...

A mí me parece una idea fantástica. Totalmente aventurera.

Un buen cuentito, Manuel.