lunes, 17 de noviembre de 2008

Flores

Desde que llegó el nuevo inquilino, se sintieron incómodos en aquella vitrina. La muñequita de cristal, el trompetista de porcelana, veían como el jarrón los miraba por encima del hombro. A él siempre le echaban todas las flores.

3 comentarios:

Olga A. de Linares dijo...

¡Celosos!

Javi dijo...

Siempre con tu buen tino... anticipaste el título del siguiente tuit.

Javi dijo...

Lo de "siguiente tuit" quedaría como una incógnita si no lo explicara. El siguiente tuit era "Celoso". Pero me di cuenta de que ya lo había publicado antes y lo borré...