domingo, 7 de marzo de 2010

El abogado

Desde el principio, aquel pleito le había olido a neumático quemado. Pronto comprendió el porqué, cuando supo que su cliente era el mismísimo diablo.

1 comentarios:

carlos de la parra dijo...

Esto deja en duda si el relato lo narra un proctólogo,o un reparador de bicicletas.