martes, 9 de marzo de 2010

Fractal



A Oriana Pickmann

El libro se titulaba Fractal. Del escritor no me acuerdo, para mí era y sigue siendo un desconocido. Estaba en la sección de novela, entre todos los demás libros de ese género, en uno de los pasillos de la Biblioteca Nacional.
Me llamó la atención su cubierta nueva, brillante, como si ninguna mano lo hubiera tocado, como si nadie lo hubiera abierto siquiera para ojearlo.
Cuando lo miraba y estaba a punto de cogerlo, el libro me habló:
—Te voy a contar mi historia —me dijo—. Mi historia es que soy el único libro de esta biblioteca que jamás ha leído nadie.
Obviamente no le contesté, porque ya me parecía suficientemente absurda la situación. Pero lo tomé del estante y lo llevé a una mesa de lectura, con gran curiosidad. La biblioteca cerraba en una hora, así que tendría que apresurarme.
Cuando terminé de leerlo, vi que el libro no me había mentido. Contaba la historia de un libro de autor desconocido, que estaba en la sección de novela, entre los demás libros de ese género, en uno de los pasillos de la Biblioteca Nacional, y que nunca nadie había leído.

Fotografía: Biblioteca Nacional. Madrid.

11 comentarios:

Víctor dijo...

Muy buen relato, Javi. Enhorabuena a ti por el texto, y felicidades a Oriana por su cumpleaños.

Un saludo.

Javi dijo...

Muchas gracias Víctor, fue mi modesto regalo de cumpleaños. Aprovecho desde aquí también para felicitar a Oriana.

Oriana P. S. dijo...

¿Y qué he hecho yo para merecer este cuento tan bueno?
Muchísimas gracias, Javier, por la sorpresa. Ha sido el regalo más lindo que he recibido hoy. :)

Víctor, te acordaste :) Gracias por las felicitaciones.

Nanim dijo...

Ciertamente, qué bonito obsequio... Un cuento que nunca se había escrito, escrito para la ocasión...

Javi dijo...

Gracias Nanim, un gusto verte por aquí. Oriana lo merecía, ojalá haya estado a la altura!

Jesús Ademir Morales Rojas dijo...

Excelente texto breve-borgesco. Pondera el valor de lo único en un universo convencional.

Aquel libro especial puede expresarlo todo porque en su valiosa profundidad se pueden gestar todos los mundos posibles.

No es tan importante hallarlo y leerlo como sentir en el espìritu el influjo motivador/creativo de su presencia permanente.

Por supuesto Oriana evoca bien la esencia de ese libro mágico.

Felicidades a Javier por esta emotiva composición y a Oriana por inspirarala con motivo de su cumpleaños.

Saludos

Ademir

Javi dijo...

Jesús, me dejas sin palabras con tu análisis realmente magistral de mi texto, que dudo que lo merezca.
Pero en todo caso enhorabuena por tu capacidad de análisis y tu forma de expresarla, y mis más sinceras gracias por hacerlo.
Un saludo.
Javi.

Javi dijo...

Por cierto Jesús, ¿tú escribes cuentos? Si fuera así, sería un placer leerlos, te agradecería si me dijeras dónde podría hacerlo.

Jesús Ademir Morales Rojas dijo...

Claro que sí Javier con mucho gusto:

http://www.angelfire.com/va3/literatura/ADEMIR3.htm

Y cuando quieran elaboramos algo grande, un relato en grupo o creamos un personaje y cada uno lo situa en sus propios universos.

Saludos a todos Javier y amigos

Ademir

Ikal Bamoa dijo...

Ahora que todos lo leímos, este cuento es más feliz que el libro de la biblioteca, supongo, pero no menos único :)

Suena interesante la propuesta de Ademir. ¡Y divertido!

Anonima Mente dijo...

Que bonito relato!