domingo, 21 de marzo de 2010

El conductor

—Necesitas cambiar, hijo. 
—Lo sé, padre —contesté mientras pisaba el embrague. 
—Un giro no te vendría nada mal. A veces creo que estás tomando el camino equivocado —concluyó.
 
Escrita en colaboración con Miguel Dorelo

2 comentarios:

carlos de la parra dijo...

Buen ingenio,y ocurre que ambos hablan de cosas diferentes.

Jesús Contreras dijo...

Buena idea, buen juego.

Un saludo