jueves, 11 de marzo de 2010

Viajes

Algunos fantasmas jugamos a usar la acera del puente como un andén en el que nadie sube ni se apea. Excepto nosotros.

2 comentarios:

Martín dijo...

Muy bueno! El egosimo es propio de los fantasmas. Saludos

carlos de la parra dijo...

Obviamente en su ciudad no hay patinetos.