jueves, 25 de diciembre de 2008

Arpegio

La musa acarició el arpa como un suspiro tenue. El músico pensó que era un fantasma.

2 comentarios:

nohubounavez dijo...

Muy hermoso, Oriana.
Llenos de sutilidad y sensibilidad. Como un suspiro en palabras.

Javi dijo...

Me encantó Oriana.